Los Residuos Urbanos

La ciudad más limpia no es la que más se barre, sino la que menos se ensucia. Los residuos sólidos urbanos, más comúnmente denominados “basura”, son todos aquellos materiales provenientes de su actividad y que el hombre en su vida cotidiana desecha diariamente y, que además no reúnen características infecciosas, radioactivas, explosivas y/o corrosivas. Estos residuos se originan en los hogares, ámbitos laborales, restaurantes, edificios administrativos, hoteles; industrias, etc. y son restos de comida, papel y cartón, botellas, embalajes de diversos tipos, por nombrar algunos.
Los cambios de moda, impulsados por la publicidad y recibidos por la sociedad de consumo, provocan que las personas descarten gran cantidad de objetos en buen estado, los que reemplazan por otros nuevos. Asimismo, gastamos gran cantidad de energía en la obtención de materias primas para la elaboración de nuevos productos. Hoy en día la sociedad tiende a consumir muchos más los productos descartables, generándose de esta manera una necesidad de producir más y más elementos de consumo. Esta tendencia genera un círculo vicioso donde entran en juego el consumo de recursos energéticos y recursos naturales, recursos que se agotan y son irrecuperables, por lo menos a corto plazo.
La generación de residuos de la población de la ciudad de Buenos Aires es de aproximadamente 1,60 kg. había, lo que nos da como resultado un total de 4.700 ton/día de basura. Algunos estudios realizados sobre el tema de la basura de Capital Federal, indican que ésta está compuesta de la siguiente manera: 55 a 57 % de materia orgánica; 18 a 20 % de papel y cartón; 9 % de plástico; 7,5 % de vidrio; 3 a 3,5 % de metales ferrosos y no ferrosos y 3 a 4 % de pañales. De esto se desprende que la basura orgánica representa la gran mayoría de los residuos generados. Podemos considerar que a nivel industrial esta basura no es reciclable, aunque sí a nivel residencial, donde podemos transformar la materia orgánica en “compost”, material apto para el abono de suelos. El papel y el cartón sí son absolutamente “reciclables”, ya que hay algunos tipos de papel que se fabrican a partir de papel o cartón usado. El plástico también es recuperable, aunque en nuestro país solo se reprocesa el 1 % del mismo. La industria del vidrio también busca reutilizar la mayor cantidad posible de este material.
Respecto de los metales, con los ferrosos se fabrican las latas de conserva, las cuales se degradan muy fácilmente. El aluminio constituye la “estrella del recicla hoy en día se realizan importantes campañas para juntar las latas.
En lo referido a los pañales, debido a la forma en que se descartan, es decir cerrados y pegados con las cintas autoadhesivas, estos conservan por mucho tiempo la humedad en su interior, tomándose muy resistentes al fuego y poco aptos para su destrucción a través de la incineración.
Formando parte de la basura diaria, encontramos en menor cantidad desechos de materiales textiles, de caucho y materiales de construcción. Toda esta basura es recolectada por las empresas que prestan este servicio a nuestras ciudades y llevadas a los rellenos sanitarios para su disposición final. El relleno sanitario consiste en fosas especialmente construidas para depositar la basura, que están cubiertas por una capa impermeable. Sobre esta capa se colocan los residuos y se los compacta con el fin de aprovechar el volumen lo mejor posible y luego se la cubre con tierra para evitar la proliferación de insectos y roedores en la zona. Este sistema es el utilizado en Buenos Aires, ya que permite disponer de un destino adecuado para la basura, realizándose con todas las medidas de seguridad y muchos controles a fin de evitar la contaminación del ambiente y de las aguas subterráneas.
Pero en función de todo lo anteriormente descripto, concluimos que toda esta metodología dista de ser la verdadera solución porque todos estos materiales no se destruyen, sino que sólo se transforman o trasladan de un lugar a otro. Esto se ve agravado con el constante crecimiento de la población, su aglomeración en los centros urbanos, sumados al estilo actual de vida, que producen un incremento en el tiempo de la cantidad de basura generada. Por el contrario, los residuos que dejan los seres vivos y los mismos animales y plantas que mueren, se descomponen, enriqueciendo de esta manera el suelo y proporcionando sustento a nuevas plantas y otras formas de vida. Si bien la naturaleza se encarga de esta forma de “reciclaje”. El aumento en la generación de residuos es tan importante que la misma naturaleza se ve sobrecargada en su proceso, provocando de esta forma la contaminación del aire, del suelo y del agua. El problema sobre qué hacer con la basura es serio y difícil de resolver, y debido a que todos somos, en mayor o menor medida, responsables de la generación de residuos, somos nosotros quienes debemos ayudar a disminuir esta cantidad para cuidar el medio ambiente que nos rodea y dejar un ambiente “limpio” a las generaciones futuras.
Los residuos hospitalarios se dividen en dos grandes grupos (sin contar los residuos radioactivos): los asimilables a los urbanos y los residuos infecciosos, llamados patológicos. Estos últimos deben ser dispuestos en bolsas de color rojo, y no deben dejarse en la vereda juntamente con los residuos domiciliarios. No expongamos a la población a estos peligros ocasionados por un mal manejo de ellos. Existen plantas de tratamiento especializadas en la destrucción y disposición de este tipo de residuos y es muy importante que se utilicen sus servicios ya que ellas inertizan la mayoría de sus propiedades contaminantes.




