Formas para evitar derroches de energía

En el hogar

Cuando concurramos a comprar un artefacto, elijamos aquellos que indiquen los niveles de consumo energético.

Apaguemos los artefactos, cuando no los utilicemos.

Cocinas y hornos

Las cocinas a gas consumen menos que las cocinas eléctricas. Cuando cocinemos, tapemos las ollas y sartenes priorizando la utilización de las ollas a presión. Ubiquemos ollas y sartenes en el centro del quemador, evitando así que las llamas excedan su límite. Comenzado el hervor, bajar el fuego al mínimo. Para cocinar, utilicemos la mínima cantidad de agua necesaria. Evitemos abrir la puerta del homo mientras está funcionando.

Enfriado y congelamiento. Heladeras y freezers

Tanto las heladeras como los freezers, constituyen una fuente importantísima de consumo de energía en nuestros hogares. Si bien en el mercado ya existen los llamados refrigeradores ecológicos sin CFC, la inmensa mayoría están constituidos por aquellos elaborados en base a la antigua tecnología. Aquí algunos consejos para utilizar adecuadamente estos artefactos. Ubiquemos la heladera alejada de centros de calor, estufas, homos o distante de ventanas o aberturas donde ingrese el sol. Una familia tipo abre aproximadamente la heladera 22 veces por día y por eso debemos controlar periódicamente que las puertas de heladeras y freezers cierren perfectamente. Abrir ambos artefactos la menor cantidad de veces por día. Descongelemos la heladera regularmente. Evitemos los refrigeradores “duplex”. Ellos consumen 100 Kwval mes. Los comunes aproximadamente 30 Kw al mes. Mantengamos limpia y ventilada la parte trasera de las heladeras o freezers. 

Al comprar una heladera, elijamos una del tamaño adecuado para las necesidades de nuestro hogar, de acuerdo con el grupo familiar. Si el motor no interrumpe su funcionamiento en forma adecuada, llamemos inmediatamente al técnico autorizado. Ajustemos la temperatura a niveles no excesivamente bajos. A temperaturas muy bajas consumirá aproximadamente el 25 por ciento más de energía. Mantengamos limpias las serpentinas que ayudan a refrigerar heladeras y freezers. Si tenemos que adquirir una nueva heladera, compremos una cuyo sistema de congelación no funcione a gases altamente contaminantes. Recordemos que heladeras y refrigeradores son los artefactos que consumen más energía en nuestro hogar, aproximadamente un 25 por ciento. Evitemos lavados innecesarios, utilizar los lavarropas a su capacidad máxima de recepción. Además, utilicemos técnicas de secado al aire y sol. Utilicemos detergentes sin fosfatos y biodegradables suaves que aumentan la vida útil de la vajilla. Para el lavado de los artefactos del baño utilicemos preferentemente productos a base de elementos biológicos como el vinagre y el limón.

Calefacción y acondicionadores de aire

En las construcciones, priorizar la utilización de fibras de vidrio, ruberoid, corcho, etc. sobre espumas sintéticas que son altamente contaminantes. Verifiquemos el estado de los cerramientos para evitar el ingreso del frío y el egreso de calor. Con 30 minutos de ventilación diaria es suficiente. Sí tenemos aire acondicionado, abramos las puertas y ventanas lo menos posible. La utilización de ropa adecuada para la época reduce las necesidades de calefacción. Al instalar un sistema de calefacción y/o agua caliente descartemos la energía eléctrica. Cuando construyamos nuestra vivienda, atendamos a criterios bioclimáticos, que consisten en diseñar los ambientes con elementos constructivos de forma de aprovechar al máximo la luz y las radiaciones solares. En verano, cerrar las ventanas de día y abrirlas de noche para aprovechar el fresco. Prioricemos la utilización de ventiladores en vez de aire acondicionado o si resulta necesario, reducir el consumo de los mismos.

Iluminación

Aprovechemos las luces del día y utilicemos técnicas de construcción que prioricen la iluminación natural.

Utilicemos en lo posible tubos fluorescentes en los lugares de la casa más concurridos. Evitemos en lo posible las lamparitas. Podemos ahorrar hasta un 80 por ciento de energía. Los tubos fluorescentes consumen menos energía que las lamparitas, pero al encenderlos consumen más. Esto representa un 10 por ciento de reducción en el consumo. Recordemos que una lamparita de 100 vatios es más económica e ilumina más que dos de 60 vatios. Pintar los ambientes con colores claros, preferentemente blanco ya que distribuyen mejor la luz. Reduzcamos el consumo, reutilicemos o reciclemos por separado el papel, cartón y vidrio.

Transporte privado y público

En el proceso de combustión, los vehículos automotores, vuelcan al ambiente gases con elementos contaminantes como monóxido de carbono, plomo y óxidos de nitrógeno. En nuestra ciudad, más del 36 por ciento de los vehículos particulares nafteros se encuentran en infracción a las normas que establecen máximos de emisión de monóxido de carbono al ambiente. En el caso de los colectivos, el 40 por ciento de los vehículos no reúnen las condiciones técnicas que exigen las normas para circular por la ciudad. Teniendo en cuenta que automóviles, camiones y colectivos, son en parte los principales responsables de la contaminación atmosférica y acústica de la ciudad, efectuamos las siguientes recomendaciones: Utilicemos preferentemente el transporte público. En un automóvil podemos desplazarnos entre 6 y 8 Km. por cada litro de combustible. En un colectivo con cuarenta pasajeros, con un litro de combustible se recorren 50 Km. y en un tren, 300 Km.

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