Greenpeace Colombia exige medidas para detener la crisis de residuos de Bogotá

De acuerdo con datos provistos por Greenpeace Colombia, Bogotá atraviesa una crisis de residuos nunca antes vista. La capital colombiana genera ¡más de 2,6 millones de toneladas de basura al año! Cerca de un 80% de esa basura no recibe un tratamiento adecuado. Los expertos advierten que no se trata solo de un peligro para los ecosistemas locales, sino también para la lucha contra el cambio climático y la salud de los colombianos. 

Ante este escenario, un grupo de activistas de la organización sin fines de lucro decidió manifestarse frente al frente al Palacio Liévano, sede de la Alcaldía de Bogotá para exigir al alcalde de Fernando Galán la implementación de un plan integral de residuos. Este reclamo es parte de la iniciativa “Reciclemos Bogotá”. 

La carta entregada al mandatario incluye propuestas como cerrar el relleno sanitario Doña Juana, promover prácticas como el reciclaje y el compostaje entre los ciudadanos, y dignificar el trabajo de los recicladores, entre otras. 

Una crisis de residuos que no para de crecer

Se estima que la ciudad de Bogotá genera más de 2,6 millones de toneladas de residuos sólidos cada año. De acuerdo con los expertos de Greenpeace, los números de reciclaje están muy por debajo del promedio mundial que es de casi un 20%. Esto quiere decir que, cada día, toneladas de materiales que podrían ser reutilizados terminan depositados en vertederos de la ciudad, donde se descomponen y degradan contaminando los ríos y suelos colombianos.

El más claro ejemplo de este fenómeno es el relleno sanitario Doña Juana. Allí llegan la mayor parte de los residuos de la ciudad, pero actualmente se encuentra al límite de su capacidad. Cabe destacar que la falta de tratamiento en los residuos es reponsable del 13% de las emisiones de gases de efecto invernadero del país. 

Estas emisiones contaminantes provienen principalmente del metano liberado por la descomposición de residuos orgánicos. Teniendo en cuenta que este gas es ¡25 veces más potente que el dióxido de carbono!, no quedan dudas de por qué la gestión de residuos es esencial para combatir el calentamiento global.

¿Cómo afectan los residuos al medioambiente colombiano?

La crisis de residuos en Bogotá afecta de manera directa e indirecta la biodiversidad, los suelos, el agua y el aire colombianos. Cuando los residuos sólidos de la ciudad se descomponen en el relleno sanitario Doña Juana, generan líquidos residuales tóxicos que se filtran hacia el suelo y acaban en cuerpos de agua cercanos. Esto no solo pone en riesgo a las especies que los habitan, sino también a las comunidades que utilizan sus aguas para beber, cocinar, bañarse o regar sus cultivos. 

Diversos estudios han demostrado que gran parte de los desechos plásticos de Bogotá termina en los ríos Tunjuelo y Bogotá, contribuyendo enormemente a su contaminación. Esta basura plástica pone en riesgo la vida marina (ya que los ríos desembocan en el mar) y se va degradando en partículas minúsculas denominadas microplásticos, que con el tiempo se introducen en la cadena alimenticia y terminan afectando la salud humana.

A menos que el gobierno tome medidas urgentes, la calidad de vida de millones de personas en Bogotá y en Colombia se verá gravemente afectada. ¿Cuáles son los pasos a seguir para evitarlo? Políticas que mejoren la gestión de residuos: desde una mayor educación ciudadana, hasta el fortalecimiento del reciclaje.

¿Por qué los residuos empeoran el cambio climático?

Cuando los residuos no se gestionan de manera eficiente, aceleran la crisis climática. El relleno sanitario Doña Juana, por ejemplo, recibe más de 7 mil toneladas diarias de desechos que generan enormes cantidades de gas metano. Este gas de efecto invernadero posee un impacto 28 veces mayor al del dióxido de carbono en el calentamiento global. 

Por este motivo, los científicos vaticinan que para el año 2030, las emisiones de este gas contaminante podrían incrementarse hasta un 20%. Esto haría que fenómenos como inundaciones y olas de calor (que ya vienen afectando a Bogotá y otras partes del país) se vuelvan más frecuentes y extremas. 

Si se quiere poner un fin a este círculo vicioso, es necesario implementar políticas de economía circular, dignificando el trabajo de los recicladores con remuneraciones justas y mejores condiciones de trabajo. Solo a través de la voluntad de los políticos y la participación de los ciudadanos será posible que Bogotá no sucumba ante los efectos de la contaminación. 

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