¿Por qué Argentina es un país importante desde la perspectiva medioambiental?


Argentina posee 18 ecorregiones, lo cual crea un territorio diverso, que incluye zonas subtropicales, la Antártida, montañas elevadas y algunas de las zonas más profundas del Océano Atlántico.
De acuerdo con información de la Estrategia Nacional de Biodiversidad, en Argentina hay más de mil especies de aves, junto con miles de mamíferos, reptiles y anfibios. Por desgracia, el veinticinco por ciento de estas especies se encuentra nada más y nada menos que amenazado de extinción, según información revelada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN, por sus siglas).
Al igual que otros países de la región, Argentina se enfrenta a desafíos más que importantes vinculados a la expansión continua de la agricultura y la ganadería. La actual necesidad mundial de alimentos está llevando a un aumento constante de las áreas de cultivo.
Por otro lado, la deforestación y el cambio en el uso del suelo representan importantes retos medioambientales: cada año, miles de argentinos sufren sequías e inundaciones en todo el país, siendo la de Bahía Blanca una de las más destructoras en los últimos días.
Las soluciones exigen un enfoque que se centre en vías sustentables para asegurar la regeneración del ecosistema y, en simultáneo, un proyecto positivo a largo plazo para todo el mundo. De esta manera, no se piensa una tarea individual, sino que a su vez incluye a todos los implicados.
Con este escenario, The Nature Conservancy Argentina adopta un enfoque colaborativo y sistémico, con el propósito de reunir a las personas con el medio ambiente a través de tres rubros: ciencia, tecnología y la enseñanza colectiva.
En este sentido, incluir a los productores en las iniciativas para preservar las tierras fértiles muestra que tanto el crecimiento como la naturaleza no solo
pueden existir juntos, sino que también fomentan la conservación de bosques, praderas, campos, y otros ecosistemas en todo el paisaje productivo, con el objetivo de provocar resultados positivos en lo económico, ambiental y social.
Todos tenemos la capacidad de ser agentes de cambio. Participar en esta transición significa construir. La clave, precisamente, está en pensar en sistemas integrales con metas comunes.
Estrategia y objetivos 2030
Desde 2008, la entidad citada promueve objetivos relacionados con diversas alternativas basadas en el medio ambiente para colaborar en la producción mediante la innovación y la aplicación de tecnologías. Se enfocaron en crear conocimiento y expandir las experiencias existentes para impulsar la sostenibilidad agrícola en Argentina. Para lograr esto, trabajan con tres estrategias: Agua dulce, Paisajes funcionales, y Bosques y carbono.
Agua dulce
Se deben proteger nuestros sistemas de agua dulce, que actúan como enlaces vitales entre las personas y la naturaleza, asegurando tanto la calidad como la cantidad del suministro de agua.
Paisajes funcionales
Es importante impulsar sistemas agrícolas saludables que favorezcan a la naturaleza y a las personas, que sean resilientes al clima, que aumenten la biodiversidad, mejoren las condiciones de los ecosistemas en paisajes funcionales y promuevan el bienestar social.
Los bosques y el carbono
Por último, la clave es conservar áreas naturales clave y fomentar el cuidado de la tierra mediante diversas estrategias, que incluyen desde técnicas de protección clásicas hasta enfoques que integren diferentes formas de uso del suelo.