Desregulación del turismo en parques nacionales y los efectos que podría generar en Argentina


El Gobierno Nacional permitió la prestación de servicios en parques nacionales. Esto llevó a la desregulación de la actividad de los guías turísticos en estas áreas protegidas.
Las nuevas regulaciones permiten a cualquier proveedor ofrecer actividades en los parques sin tener que cumplir con requisitos documentales previos y con un proceso de autorización más rápido. También se ha eliminado la necesidad de tener guías habilitados para llevar a cabo los recorridos turísticos.
Las resoluciones 61/25 y 62/25 publicadas en el Boletín Oficial eliminan la regulación de servicios turísticos en los 39 parques nacionales de la nación.
“Los que deseen ofrecer actividades en los parques podrán pedir su autorización de manera digital, con aprobación tácita y sin requisitos documentales complicados. En cuanto a la infraestructura, la documentación a presentar se simplifica considerablemente, permitiendo la instalación de estructuras temporales bajo condiciones mínimas”, señaló Federico Sturzenegger, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, en un hilo de X.
“Antes, la oferta estaba controlada y monopolizada por unos pocos proveedores, pero ahora cualquiera podrá ofrecer excursiones y actividades sin enfrentar grandes obstáculos ni tener que contratar a personas específicas. ¿Meditación en el Nahuel Huapi? ¿Yoga en Alerces? ¿Globos aerostáticos en el Valle de la Luna? ¿Caminatas con pernocte en el Impenetrable? A partir de ahora, cientos de empresas turísticas pueden ofrecer todas estas actividades y más”, agregó Sturzenegger.
Al mismo tiempo, aclaró que “esta reforma no significa renunciar al control de las actividades ni abandonar los principios de conservación ambiental”.
Uno de los interrogantes que surgen tras las decisiones del Gobierno de La Libertad Avanza es el impacto ambiental que podrían generar estos cambios.
Ana Di Pangracio, la directora ejecutiva adjunta de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), habló con medios nacionales y aseguró: “Los parques nacionales no deben considerarse como lugares para hacer negocios, sino como territorios esenciales para la conservación del medio ambiente, la investigación científica y el ejercicio de derechos como el acceso a la naturaleza y la cultura.
“No estamos en contra del turismo en áreas protegidas; al contrario, defendemos un turismo responsable que sirva para la educación, el desarrollo local y la conservación. Sin embargo, estas actividades necesitan estar reguladas, planificadas con criterios ambientales, sociales y culturales, y respetar el principal objetivo de los parques: la protección de nuestro entorno natural y cultural”, sostuvo la profesional.
Desde la Coordinación Nacional de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) Parques Nacionales, señalaron que muchas normas y regulaciones actuales están diseñadas para asegurar un impacto mínimo. “Los parques nacionales no son lugares de entretenimiento, son áreas naturales que debemos cuidar. Es fundamental asegurar un disfrute sostenible. Muchos de los requisitos y análisis meticulosos para ofrecer servicios se desarrollan pensando en esto”, comentó Marcelo Rojas, miembro de la Coordinación, al diario La Nación.
Por otro lado, Javier Corcuera, quien fue director de la Fundación Vida Silvestre y secretario de Medio Ambiente de la Municipalidad de Pilar entre 2015 y 2017 (Cambiemos), afirmó a este medio que “permitir que los turistas se muevan libremente por nuestros parques nacionales sin la supervisión de la Administración de Parques Nacionales (especialmente en ciertas áreas vulnerables) implica el riesgo de vandalismo”.
También agregó: “Existen muchos ejemplos en el mundo que muestran este problema; cuando es alto, disminuye el interés de los visitantes por el lugar”.
Acerca de las limitaciones para tomar fotografías, Corcuera comentó que, aunque parezca razonable, las imágenes comerciales están sujetas a regulación en numerosos parques nacionales a nivel mundial. “Cuando los turistas toman fotos con flash en cuevas que albergan fauna o elementos del patrimonio (tanto natural como cultural) que son fotosensibles, o cuando fotografían sitios arqueológicos o paleontológicos que deben permanecer cerrados al público, es esencial mantener dichas restricciones”, concluyó.
Desde Greenpeace, se emitió un comunicado que establece lo siguiente: “El turismo en zonas protegidas se permite, pero no es la razón principal de la creación de los parques nacionales. La prioridad es la conservación de la biodiversidad, los ecosistemas diversos y las especies importantes. Por lo tanto, las actividades turísticas en los parques y reservas nacionales deben ser reguladas y supervisadas para asegurar que sean compatibles con su protección”.
El pedido de los guías de turismo
El Colegio de Profesionales en Turismo de Río Negro y la Asociación de Guías de Turismo de Santa Cruz (Aguisac) han organizado una manifestación para este viernes por la tarde bajo el lema “No a la desregulación y desprotección de los Parques Nacionales”. Las asociaciones profesionales de turismo de distintas provincias también hicieron un llamado, expresando “su seria preocupación y alarma” respecto a la desregulación.
Gabriela Metzler, miembro de la Comisión Directiva de Aguisac, tuvo una conversación esta semana con Infobae, enfocándose en el papel de los guías de turismo: “Se están formando grupos de 40 personas que ingresan a un parque nacional, y lo que defendemos es que la conservación del parque no se vea perjudicada, ya que no existe alguien que imponga las normas del parque nacional para su tránsito dentro del mismo”.
Desde la agrupación, también indicaron: “La reducción de guías en las áreas protegidas puede poner en peligro la biodiversidad, ya que estos profesionales informan y controlan a los turistas sobre las actividades prohibidas para asegurar su cuidado durante la experiencia turística. Sin guías, podrían intensificarse los efectos negativos en la flora y fauna e incluso en aumentar los incendios forestales”.
Por otro lado, la Cámara Argentina de Turismo (CAT) celebró esta situación. Respecto a la desregulación de los guías de turismo, su presidente, Gustavo Hani, comentó: “No queremos imposiciones. Queremos que los turistas elijan guías, porque creemos firmemente que su labor es esencial para ofrecer un mejor servicio a los visitantes y que las empresas deben poder decidir qué guía llevar, en lugar de que se me obligue a contratar uno si acompaño a cuatro turistas a un parque nacional”.