Los desplazamientos climáticos y sus consecuencias

Para comprender estos desplazamientos de las fajas climáticas, que constituyen un rasgo esencial del ambiente pampeano, debemos reseñar brevemente cómo se forma el clima de la pampa y cuál es la máquina que determina esta distribución del clima y sus oscilaciones milenarias, seculares e interseculares. Básicamente, es la misma que determina las variaciones estacionales, y la célebre «volubilidad del tiempo» de esta parte del planeta. El dispositivo generador del clima pampeano está determinado por el sistema de circulación atmosférica que regula todo el clima sudamericano al sur de la faja ecuatorial, el cual consta de dos centros permanentes de alta presión: el anticiclón subtropical atlántico, que emite vientos cálidos y húmedos, que penetran al territorio argentino y a la pampa por el norte y noreste y controlan la distribución de las precipitaciones, y el anticiclón subtropical pacífico, que emite vientos fríos y relativamente secos, pero que a la pampa llegan, por el oeste sudoeste, muy secos (pampero), luego de atravesar los Andes.

Estos centros emisores de vientos ocupan superficies oceánicas de centenares de miles de kilómetros cuadrados, mueven billones de toneladas de aire y vapor de agua, y controlan y han controlado la distribución de la temperatura y humedad de los continentes y océanos de un amplio sector de la superficie del globo terrestre. Estudios recientes muestran que la puna ejerce una influencia importante sobre el clima de la pampa. El enfriamiento y calentamiento estacional de esta meseta producen un efecto semejante al de un monzón extra tropical: durante el invierno estimulan el ingreso de los vientos del sur y suroeste (fríos) y durante el verano favorecen la llegada de los vientos cálidos del norte y noreste que transportan la humedad desde el Amazonas. Otro fenómeno importante que contribuye a suavizar las condiciones del invierno pampeano es el sistema de la sudestada: vientos fríos y húmedos del sudeste de los que, si bien no aportan grandes lluvias ni son intensos, se puede aprovechar bien su humedad, en algunas zonas de la pampa, por su persistencia y la ausencia de evaporación. Este sistema está originado por células que se desprenden del anticiclón subtropical pacífico y que se instalan, temporalmente, en el Atlántico, frente a la Patagonia.

Volviendo al sistema principal constituido por los anticiclones subtropicales atlántico y pacífico, éstos han acompañado a la pampa durante toda su historia, como puede deducirse de la naturaleza de los materiales que integran su subsuelo y de las formas principales del relieve que se deben a este sistema de vientos y a sus oscilaciones. Es bien conocido por los paleo climatólogos que, dentro de una tendencia general al enfriamiento, que comienza hace unos sesenta millones de años, la tierra ha atravesado épocas más cálidas y más frías que la actual. El cuadro delas variaciones climáticas es mucho más ajustado para las épocas más recientes, por lo que, cuando pasamos de los millones de años a los milenios, se pueden observar variaciones más leves, y ya al pasar a los siglos, contamos con referencias no sólo naturales, sino también históricas, lo que enriquece este cuadro y lo ajusta aún más. Los datos meteorológicos sistemáticos sólo abarcan el último siglo y tienen una utilidad limitada, todavía, para estos propósitos. Este cuadro paleo climático o histórico climático nos revela que una disminución de las temperaturas medias del planeta coincide con un desplazamiento hacia el Ecuador de la posición media de los anticiclones subtropicales atlántico y pacífico, y con una contracción de las fajas tropical y ecuatorial. Las nevadas en la cordillera son más abundantes, esto hace que los ríos que nacen en la cadena andina sean más caudalosos, y que mejoren las condiciones de humedad en los valles más occidentales. En la Patagonia las nevadas son muy abundantes aun en su parte oriental, mejorando notablemente sus condiciones ecológicas. Por el contrario, cuando las temperaturas medias del planeta tienden al incremento, épocas de calentamiento, a posición media de los anticiclones subtropicales atlántico y pacífico tiende a desplazarse hacia el sur, junto con la expansión de las fajas tropical y ecuatorial nos ofrece el siguiente cuadro: debilitamiento de s vientos del oeste sudoeste (Pampero). 

Avance de las condiciones de la estepa húmeda adora sobre la estepa seca hasta bien adentro de la provincia de La Pampa y retroceso de la estepa seca ja el oeste pampeano, San Luis y Mendoza. Avance, del noreste, de las condiciones del bosque tropical sobre la provincia de Buenos Aires y sur de la de Santa Fe. Más al sur, el efecto se va atenuando, porque el aumento relativo de temperatura produce deshielos mayores y un retroceso de los glaciares que mantiene el caudal de los ríos, e incluso puede incrementarlo. Disminución de las nevadas en la cordillera. con el consiguiente déficit de humedad en los valles más occidentales, muy sensible en el norte (descenso de los niveles en las cuencas cerradas de la puna y desecamiento del valle calchaquí). Más al sur, el efecto se va atenuando, porque el aumento relativo de temperatura produce deshielos mayores y un retroceso de los glaciares que mantiene el caudal de los ríos, e incluso puede incrementarlo. Disminución de las nevadas en la estepa patagónica y aparición en la misma de temporales de lluvia en su costa atlántica, tal como aconteció en Trelew en junio de 1992 y como ocurriera a principios de siglo; en coincidencia con las inundaciones en la pampa.

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