La tragedia ambiental en Ecuador de la que todos hablan

Más de 300 000 habitantes de la provincia de Esmeraldas, ubicada en la costa norte de Ecuador, han estado sin acceso a agua potable durante varios días. En la noche del 13 de marzo, un derrame de petróleo masivo ocurrió, pero las autoridades nacionales no han indicado cuántos barriles se vertieron, aunque especialistas del sector estiman que son alrededor de 29 000. Vicko Villacís, el alcalde de la capital provincial que lleva el mismo nombre, expresó en sus redes sociales que se están ocasionando “daños ecológicos sin precedentes”.

El petróleo ha contaminado el río Esmeraldas, fuente de agua para potabilizar en los cantones de Río Verde, Atacames y Esmeraldas. “Deseamos que Diosito, desde el cielo, nos envíe lluvia para recolectar”, comentó José Luis Guebara, un abogado que sigue de cerca los efectos del derrame en la ciudad de Esmeraldas. La noche del 18 de marzo, varias familias se manifestaron en el centro de la ciudad debido a la escasez de agua. “Estamos exigiendo agua y nos envían militares”, indicó un participante de la protesta, que fue documentada por medios locales.

Desde esta ciudad, se envía el petróleo que recorre toda la parte norte de Ecuador a través de oleoductos que se inician en la región amazónica del país. También hay una refinería que produce diversos tipos de combustibles. Sin embargo, Esmeraldas es una de las provincias más empobrecidas del país: según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, cinco de cada diez esmeraldeños viven con menos de 3 dólares al día.

El derrame se produjo por la ruptura de una parte del Sistema de Oleoductos Transecuatoriano (SOTE) en el cantón Quinindé. Según el Ministerio de Energía y Minas (MEM), esto fue causado por un deslizamiento de tierra “debido a la temporada de lluvias”.

Una serie de fallos

“Se recibió la alerta a las 18:30 del 13 de marzo, y de inmediato se activaron las brigadas de emergencia y el plan de contingencia”, informó Petroecuador a través de sus redes sociales. Según el comunicado del MEM, se establecieron diques de contención y barreras de control “una hora después del incidente”.

Sin embargo, se estima que el petróleo fugó de la tubería dañada durante varias horas. Se menciona un lapso de entre dos y siete horas. Petroecuador ha afirmado en un comunicado que revelará la cantidad de barriles derramados “una vez que se reanude el bombeo y se realicen los cálculos pertinentes”.

Alexandra Almeida, especialista en el efecto de la industria petrolera en la organización Acción Ecológica, expresó su asombro ante la falta de apertura informativa, ya que sostiene que la empresa tiene la capacidad de calcular con precisión el total, como ha ocurrido en casos anteriores. Este derrame se produce en medio de la contienda presidencial entre el actual presidente y candidato Daniel Noboa, y Luisa González, quien representa al Movimiento Revolución Ciudadana. Roberto Aspiazu, presidente de la Cámara de Energía del Ecuador, comunicó a una emisora local que podrían haberse vertido 29 mil barriles. 

Si confirmamos esta cifra, sería “uno de los mayores incidentes de derrame de crudo en la historia del oleoducto, solo superado por el incidente de 1987 en la región del Reventador, donde un terremoto rompió el SOTE”, afirma Almeida.

Lo que se conoce hasta el 19 de marzo es que Petroecuador indicó que han recuperado 13 mil 800 barriles de agua y petróleo que serán tratados en la refinería.

Eduardo Rebolledo, biólogo marino y profesor investigador de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador en Esmeraldas, criticó en un canal nacional que Petroecuador, que lidera la producción de petróleo en el país, no disponga de sistemas automáticos para cerrar los oleoductos al detectar pérdidas de presión, una señal de posibles rupturas. 

Debido a esta falta de tecnología, los operadores de Petroecuador deben acudir manualmente al lugar afectado para cerrar los ductos, señala Guebara. El abogado, quien presentó un caso contra la empresa estatal por un trágico incendio en la refinería en 1998, recuerda que el fallo estableció que Petroecuador “debe prevenir desastres”.

Como parte de esta exigencia, los demandantes han solicitado la instalación de válvulas de retención para evitar que el flujo del petróleo vaya en dirección opuesta. En el área del derrame, se carecería de estos dispositivos, por lo que Guebara afirma que “todo el petróleo almacenado en el oleoducto se ha derramado”. Según una publicación del Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE), el agua contaminada también ingresó al Refugio de Vida Silvestre Manglares Estuario Río Esmeraldas. Ya se están observando daños en la vegetación del ecosistema de manglares, así como en la fauna y los sedimentos acuáticos.

“El MAATE ha pedido a la operadora que implemente de manera urgente acciones de contención, limpieza y restauración en la zona afectada”, informó el Ministerio.

Días después, los hidrocarburos atravesaron la capital provincial y llegaron al océano, recorriendo un total de aproximadamente 80 kilómetros a lo largo del río Esmeraldas. Eddie Bolaños, educador y residente del cantón Atacames, relató que en algunas playas provinciales se colocaro

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