Greenpeace alertó acerca del derrumbe de los glaciares en Argentina: “Lo que se derrite no es solo el hielo”

Para demandar que se acate la Ley de Glaciares y que los proyectos mineros en áreas periglaciares sean suspendidos, la organización ambiental lanzó una nueva campaña. Los investigadores advierten sobre un descenso rápido del 30 % en las últimas dos décadas.
La advertencia detrás del deshielo en Argentina
Mediante un comunicado, Greenpeace afirmó que la disminución de los glaciares argentinos está ocurriendo a una velocidad inesperada.
Soledad Sedeño, coordinadora de la campaña Glaciares de Greenpeace, habló al respecto en Télam. “El derretimiento de los glaciares no es una imagen distante que venga de la Patagonia; es un indicativo de emergencia climática que afecta directamente a las ciudades, a la producción agrícola y al abastecimiento de agua”, sostuvo.
El inventario Nacional de Glaciares del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA-CONICET), verificó que, en los últimos 20 años, el país ha perdido el 30% del volumen glaciar, y en ciertas áreas andinas la disminución es mayor al 40%.
La nueva campaña de Greenpeace está dirigida directamente a las empresas mineras que trabajan en áreas protegidas, particularmente en La Rioja, Catamarca y San Juan. Las compañías ofrecen trabajo y desarrollo, pero a cambio dejan contaminación y escasez de agua. Sedeño afirmó que “no hay prosperidad que justifique la destrucción de los glaciares”.
La organización señala al proyecto Josemaría, en San Juan, como un ejemplo de lo que considera una violación a la Ley 26.639 de Presupuestos Mínimos para la Protección de Glaciares y del Ambiente Periglacial. En esa provincia, pese a las restricciones, continúan las exploraciones en zonas con cuerpos de hielo inventariados.
“Los glaciares son fuentes vitales de agua dulce. “Lo que se derrite no es solo el hielo, sino también nuestro futuro”, subrayó Sedeño.
El agua, el oro del siglo XXI
El investigador Roberto Villalba, por su parte, aclaró al medio La Nación que “el deshielo de las cadenas montañosas está alterando los caudales de los ríos Limay, Mendoza y San Juan, lo cual tiene un impacto en la producción agrícola y el suministro urbano”.
“Nos enfrentamos a un cambio del sistema hídrico, y no se está actuando con la rapidez que es necesaria”, agregó.
En Catamarca, los ambientalistas locales y las comunidades diaguitas realizan bloqueos informativos para exigir que se detengan las exploraciones en la alta montaña.
En una conversación con el medio de comunicación Página 12, Marta Chocobar, integrante de la asamblea El Agua Vale Más, afirmó: “Defendemos el agua porque sin ella no hay vida ni trabajo”.
La minería tampoco espera y el cambio climático no hace lo mismo. “Por eso necesitamos que el Gobierno actúe ahora, no con discursos, sino con decisiones específicas”, finalizó.



